La historia

Signada de crueles persecuciones, clausuras y requisas, su época inicial, como la propia historia del aprismo, presenta una serie de carencias materiales sólo superadas por la profunda fe y el entusiasmo de sus actores principales.

fotopostalDestacan entre ellos Manuel Seoane Corrales y Luis Heysen Incháustegui, quienes al retornar del exilio se reunieron con Carlos Manuel Cox (que acababa de salir de la prisión) y, Manuel Vásquez (quien volvía de México para organizar bajo el mandato de Víctor Raúl Haya de la Torre el 1er. Congreso Nacional del PAP), para impulsar el diario. y sin ninguna condición.

Luis Alberto Sánchez, entonces presidente de la Asociación Nacional de Periodistas se integró al grupo junto a otros jóvenes y, a partir de los últimos días del mes de abril del mismo año, “tomaron el local ubicado en la Calle Belén cuadra 10 (Jr. de la Unión) para hacer realidad el diario del pueblo” el mismo que se imprimió en prensas alquiladas de los talleres del Diario “El Tiempo”, ubicado en la calle Gral. La Fuente.

Sólo unos cuantos soles reunidos por Seoane y Sánchez permitieron tamaña empresa en la que participaron activamente: como editor Fernando Rosay, Juan Manuel Raygada, Manuel Solano, Hugo Otero, Carlos Fernández Rivas, Arturo Sabroso y Luis López Aliaga. Todos sabían que en los primeros tiempos no habría horarios, la paga sería simbólica y que además, fungirían de redactores multi-temáticos.

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